Cirugía endoscópica de columna para el tratamiento de hernia discal lumbar

  • Dr. Gerson Reyes
  • 2 de junio de 2026
  • 06 Mins de lectura

Cirugía endoscópica de columna para el tratamiento de hernia discal lumbar

Información para pacientes

La hernia discal lumbar es una de las causas más frecuentes de dolor en la espalda baja y dolor que baja hacia una pierna, conocido comúnmente como ciática. En muchos casos, este problema puede mejorar con tratamiento médico, reposo relativo, fisioterapia y cambios en la actividad física. Sin embargo, cuando el dolor es intenso, persistente o se acompaña de adormecimiento, hormigueo o debilidad, puede ser necesario valorar un tratamiento quirúrgico.

Una de las opciones modernas para tratar la hernia discal lumbar es la cirugía endoscópica de columna, una técnica mínimamente invasiva que permite retirar el fragmento de disco que comprime el nervio mediante una incisión pequeña y con menor daño a los músculos de la espalda.

¿Qué es una hernia discal lumbar?

La columna lumbar está formada por huesos llamados vértebras. Entre cada vértebra existe una estructura llamada disco intervertebral, que funciona como un amortiguador natural.

Cada disco tiene una parte externa más resistente y una parte interna más blanda. Cuando una porción del disco se desplaza fuera de su lugar, puede comprimir o irritar un nervio. A esto se le llama hernia discal lumbar.

Cuando el nervio se comprime, el paciente puede presentar dolor que baja desde la espalda hacia el glúteo, muslo, pierna o pie. Este dolor puede acompañarse de sensación de ardor, calambre, hormigueo, adormecimiento o debilidad.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas pueden variar dependiendo del nervio afectado. Los más comunes son:

  1. Dolor en la espalda baja.
  2. Dolor que baja hacia una pierna.
  3. Sensación de hormigueo o adormecimiento.
  4. Dolor tipo ardor, descarga eléctrica o calambre.
  5. Debilidad para caminar, subir escaleras, ponerse de puntas o levantar el pie.
  6. Dolor que aumenta al sentarse, agacharse, cargar peso, toser o estornudar.
  7. Limitación para trabajar, dormir, caminar o realizar actividades normales.

¿Todas las hernias discales necesitan cirugía?

No. Muchas hernias discales pueden mejorar sin cirugía. El tratamiento inicial suele incluir medicamentos, fisioterapia, ejercicios específicos, reducción de actividades que aumentan el dolor y, en algunos casos, infiltraciones para disminuir la inflamación del nervio.

La cirugía se considera principalmente cuando:

  1. El dolor no mejora con tratamiento conservador.
  2. El dolor baja claramente hacia una pierna.
  3. La resonancia magnética muestra una hernia que coincide con los síntomas.
  4. Existe debilidad muscular.
  5. Hay adormecimiento importante o progresivo.
  6. El dolor limita de forma importante la vida diaria.
  7. Hay datos de compresión nerviosa severa.

La cirugía no debe indicarse únicamente porque una resonancia muestre una hernia. Muchas personas pueden tener cambios en los discos sin presentar síntomas importantes. Lo más importante es que los síntomas, la exploración médica y los estudios de imagen coincidan.

¿Qué es la cirugía endoscópica lumbar?

La cirugía endoscópica lumbar es una técnica de mínima invasión que utiliza una cámara delgada, luz e instrumentos especiales para llegar hasta la hernia discal y retirar el fragmento que comprime el nervio.

El cirujano observa el procedimiento en una pantalla, lo que permite trabajar con precisión a través de una incisión pequeña. En muchos casos, esta técnica permite preservar mejor los músculos, ligamentos y huesos de la columna.

El objetivo de la cirugía no es retirar todo el disco, sino quitar únicamente el fragmento que está causando presión sobre el nervio.

¿Cómo se realiza la cirugía?

De forma sencilla, el procedimiento se realiza de la siguiente manera:

  1. El paciente ingresa a quirófano.
  2. Se coloca anestesia, generalmente anestesia general.
  3. El paciente se posiciona boca abajo.
  4. Se localiza el nivel exacto de la hernia mediante rayos X durante la cirugía.
  5. Se realiza una incisión pequeña en la piel.
  6. Se introduce un sistema endoscópico con cámara.
  7. Se identifican las estructuras nerviosas y el fragmento de disco herniado.
  8. Se retira cuidadosamente el fragmento de disco que comprime el nervio.
  9. Se verifica que el nervio quede libre.
  10. Se retiran los instrumentos y se cierra la herida.

En casos seleccionados, la cirugía puede realizarse con una estancia hospitalaria corta. Algunos pacientes pueden egresar el mismo día o al día siguiente, dependiendo de su evolución y de las indicaciones médicas.

Beneficios potenciales de la cirugía endoscópica

La cirugía endoscópica puede ofrecer varios beneficios en pacientes bien seleccionados:

  1. Incisión más pequeña.
  2. Menor daño muscular.
  3. Menor sangrado.
  4. Menor dolor después de la cirugía.
  5. Recuperación más rápida.
  6. Menor tiempo de estancia hospitalaria.
  7. Cicatriz más pequeña.
  8. Retorno más rápido a actividades cotidianas.
  9. Menor manipulación de estructuras sanas.
  10. Buena visualización del sitio de compresión nerviosa.

Es importante aclarar que estos beneficios pueden variar de un paciente a otro. El resultado depende del tipo de hernia, la localización, el tiempo de evolución, la presencia de daño neurológico y la experiencia del equipo quirúrgico.

¿Quién puede ser candidato a cirugía endoscópica?

Un paciente puede ser candidato cuando presenta:

  1. Hernia discal lumbar confirmada por resonancia magnética.
  2. Dolor que baja hacia la pierna y coincide con el nervio comprimido.
  3. Dolor persistente a pesar de tratamiento médico y fisioterapia.
  4. Debilidad en la pierna o el pie.
  5. Adormecimiento o alteraciones sensitivas.
  6. Dolor incapacitante que afecta la calidad de vida.
  7. Buena correlación entre los síntomas, la exploración física y los estudios de imagen.

No todos los pacientes son candidatos. Algunas hernias muy grandes, calcificadas, muy migradas, asociadas a inestabilidad de la columna o acompañadas de estrechez severa del canal lumbar pueden requerir otro tipo de cirugía.

¿Cuándo puede ser urgente la valoración médica?

El paciente debe acudir de forma urgente si presenta:

  1. Pérdida del control de la orina.
  2. Pérdida del control de la evacuación.
  3. Adormecimiento en la zona genital o alrededor del ano.
  4. Debilidad progresiva en una o ambas piernas.
  5. Dolor incapacitante que no permite caminar.
  6. Fiebre acompañada de dolor intenso de espalda.
  7. Dolor después de una caída o traumatismo importante.

Estos síntomas pueden indicar una compresión nerviosa grave y requieren atención médica inmediata.

Riesgos de la cirugía

Aunque la cirugía endoscópica es mínimamente invasiva, sigue siendo un procedimiento quirúrgico y puede tener riesgos. Los principales son:

  1. Sangrado.
  2. Infección.
  3. Lesión de una raíz nerviosa.
  4. Salida de líquido que rodea los nervios por apertura accidental de la membrana que los cubre.
  5. Persistencia del dolor.
  6. Adormecimiento residual.
  7. Debilidad persistente si el nervio ya tenía daño importante.
  8. Reaparición de la hernia discal.
  9. Necesidad de una nueva cirugía.
  10. Riesgos relacionados con la anestesia.

El riesgo de complicaciones suele ser bajo en manos experimentadas, pero nunca es cero. Por eso es importante explicar al paciente los beneficios, riesgos y expectativas reales antes de la cirugía.

¿La hernia puede volver a aparecer?

Sí. Aunque se retire el fragmento herniado, el disco ya tiene una zona debilitada. Por eso existe la posibilidad de que aparezca una nueva hernia en el mismo nivel.

Para reducir ese riesgo, es importante seguir las indicaciones posoperatorias, evitar cargar peso de forma temprana, mantener un peso saludable, fortalecer abdomen y glúteos, no fumar y realizar una rehabilitación adecuada.

Recuperación después de la cirugía

La recuperación depende de cada paciente. En general, el dolor que baja hacia la pierna suele mejorar antes que el adormecimiento o la debilidad. Esto ocurre porque el nervio puede tardar semanas o meses en desinflamarse y recuperarse.

Durante las primeras semanas se recomienda:

  1. Caminar de forma progresiva.
  2. Evitar cargar peso.
  3. Evitar agacharse de manera repetida.
  4. Evitar giros bruscos de la espalda.
  5. No realizar ejercicio intenso hasta recibir autorización médica.
  6. Cuidar la herida quirúrgica.
  7. Tomar los medicamentos indicados.
  8. Acudir a las citas de seguimiento.

La fisioterapia puede ser útil para recuperar movilidad, fuerza, postura y confianza al caminar. El objetivo es regresar a las actividades diarias de forma segura y progresiva.

Señales de alarma después de la cirugía

Después del procedimiento, el paciente debe comunicarse con su médico si presenta:

  1. Fiebre.
  2. Secreción por la herida.
  3. Enrojecimiento importante alrededor de la incisión.
  4. Dolor que empeora progresivamente.
  5. Debilidad nueva en la pierna.
  6. Pérdida del control de orina o evacuación.
  7. Dolor de cabeza intenso al estar sentado o de pie.
  8. Inflamación importante en la pantorrilla.
  9. Falta de aire o dolor en el pecho.

Preguntas frecuentes

¿La cirugía endoscópica quita todo el disco?

No. El objetivo es retirar el fragmento de disco que está comprimiendo el nervio.

¿La cirugía elimina el dolor de espalda?

Puede mejorar parte del dolor lumbar, pero su principal beneficio suele ser mejorar el dolor que baja hacia la pierna. Si el paciente tiene solo dolor lumbar sin compresión clara de un nervio, la cirugía puede no ser la mejor opción.

¿Cuándo mejora el dolor?

Muchos pacientes sienten mejoría del dolor de pierna en los primeros días. El adormecimiento y la debilidad pueden tardar más tiempo en mejorar.

¿Puedo caminar después de la cirugía?

En la mayoría de los casos sí. Caminar suele ser parte importante de la recuperación, siempre siguiendo las indicaciones del cirujano.

¿Cuándo puedo volver al trabajo?

Depende del tipo de trabajo. Un trabajo de oficina puede requerir menos tiempo de recuperación que un trabajo físico que implique cargar peso, agacharse o permanecer mucho tiempo de pie.

¿La cirugía endoscópica es mejor que la cirugía tradicional?

No siempre. Es una excelente técnica en pacientes bien seleccionados, pero no todos los casos son iguales. Algunos pacientes pueden beneficiarse más de una cirugía endoscópica, mientras que otros pueden necesitar una técnica diferente.

Mensaje final para el paciente

La cirugía endoscópica de columna es una alternativa moderna y mínimamente invasiva para tratar hernias discales lumbares que comprimen un nervio y causan dolor tipo ciática. Su objetivo es liberar el nervio mediante una incisión pequeña, con menor daño muscular y una recuperación potencialmente más rápida.

Sin embargo, no todas las hernias requieren cirugía y no todos los pacientes son candidatos a endoscopia. La decisión debe tomarse después de una valoración médica completa, revisando los síntomas, la exploración neurológica y los estudios de imagen.

El mejor resultado se obtiene cuando existe una indicación adecuada, una técnica quirúrgica precisa y una rehabilitación bien dirigida.